Fundadora de Birthright en Pittsburgh

En Memoria de Rita Cunningham, Rosa de Birthright

Marzo, 2010
Pittsburgh Catholic
Artículo de Paula A. Smith

En la mañana del 5 de marzo, Rita Cunningham muere en su casa acompañada de su marido Jim, quien está a su lado como lo ha estado en los últimos 61 años. Dedicada esposa, madre de 10 hijos, abuela de 19 nietos y bisabuela de 4 bisnietos, uno pensaría que Rita de 86 años, a través del servicio brindado a su propia familia, había respondido satisfactoriamente al llamado de Dios.

Pero Dios pide siempre a los humildes que hagan obras más grandes, y es así que le pidió a Rita que haga más cuando Rita se convirtió en la voz de innumerables niños que nunca conocerían el regalo del amor y de la vida que ella les dió.

Rita Cunningham

La fe de Rita hacia Dios y hacia los pequeños de Dios, la indujo a fundar la “La Liga de la Leche de Pittsburgh” en 1962, ser miembro fundadora del grupo “Personas interesadas en la causa de niños sin oportunidad de nacer” en 1969, y ser la fundadora de “Birthright de Pittsburgh” en 1971.

Una de las frases favoritas de Rita era aquella de la Madre Teresa de Calcuta: “Es posible creer que existan demasiados niños? Afirmar esto sería como afirmar que existen demasiadas flores”. Rita ayudo a florecer las semillas y las alimentó con su amor en el jardín de la vida.

Una flor especial para Rita era la rosa roja, que es el símbolo de pro-vida. Cuando con un pequeño grupo de amigos Rita firma el estatuto de “Birthright de Pittsburgh”, su hijo menor tenía solamente 5 años de edad.

A través de “Birthright”, Rita se acerca a chicas jóvenes y mujeres con embarazos no programados y les ofrece apoyo practico y emocional, y ofrece así nuevas alternativas al aborto.

Aún recuerdo una vez en 1999, en que nuestros teléfonos no funcionaban y tratamos de todo lo posible para poder hacerlos funcionar. Entonces me contacte con Rita para comentarle que debería llamar a la compañía de teléfonos para que repare nuestras líneas. Entonces me dice, “Espera, déjame ver algo”. Rita se fue de la oficina y diez minutos más tarde suena el teléfono. Era ella. ¿Qué pasó? le pregunte. “O es ese viejo teléfono que está en el armario de mi dormitorio que estaba descolgado”. De hecho, ¡Rita todavía conservaba el viejo teléfono negro conectado en su armario que solía usar durante los primeros años de Birthright para hablar con sus clientes sin que sus niños la molestasen!

Su hija Anne, me contó que un día cuando llego a su casa, Rita tenía un bebe en brazos. Cuando Anne le preguntó acerca del bebé, Rita le contestó, “Oh, el bebé estará unos días con nosotros”. El bebé estuvo con nosotros por unos pocos días.

La casa de Rita fue también la casa de siete mujeres, la mayoría amas de casa, que se reunían alrededor de la mesa de cocina donde iniciaron el Centro de Pittsburgh Para Niños sin Nacer, (Pittsburgh Center for Unborn Children). Entre ellas juntaron $12 e iniciaron una de las organizaciones pro-vida más importante de los Estados Unidos de América.

En su misión de activista pro-vida, Rita caminó las calles y las comunidades de la ciudad y se posiciono valientemente en frente de las clínicas donde se realizaban abortos, rezando el rosario para suscitar el interés y concientizar a la gente de la causa de los niños privados de la vida.

Para Rita, la devoción por los niños privados de nacer, borró todas las fronteras. Durante su vida, Rita trabajó incansablemente con “Birthright” y otros grupos pro-vida para ayudar las madres y sus bebés.  La última historia que Rita escribió para la página informativa de Birthright trataba el tema de aceptar las oportunidades que nos son dadas. Sin su aceptación del plan de Dios, generaciones de niños nunca hubieran nacido.

Una vieja melodía Celta con letra de Amanda McBroom, llamada “La Rosa” describe el trabajo caritativo de Rita: “Digo que la rosa es una flor, y tú eres la semilla”. Rita fue la “rosa” de Birthright. En su dulce memoria perfumada la canción nos susurra, “Simplemente recuerda en el invierno, muy debajo de la nieve amarga, descansa la semilla que con el amor del sol será la rosa en la primavera.”

Smith es la Directora Ejecutiva de Birthright en Pittsburgh.

Los amamos a los dos